Sat Yoga es el arte de aprender a relajarse y disfrutar. Muchas personas no saben cómo relajarse. No disfrutan de sus vidas. Para la vasta mayoría de personas, la vida es una pesadez. Para un gran número, está lleno de miedos y ansiedades. Para otros aún, sus estados emocionales oscilan entre altos y bajos. Porque no hay estabilidad, el gozo es forzado y corto, seguido por depresión. La práctica de Sat Yoga le posibilita llegar a la estabilidad emocional—para estar relajado hasta cuando está bajo presión, y poder disfrutar todo lo que la vida le trae.

Los cuatro pilares de Sat Yoga son la meditación, el entendimiento de sí mismo, cambio de paradigmas y acciones desinteresadas. El arte de la meditación consiste en sentarse quieto, silenciar la mente, virar la atención hacia su propia fuente, y sentir la presencia y poder de aquello que rodea e impregna nuestra consciencia.

En el rendimiento de la mente  superficial a sus propias profundidades, un nivel más rico de energías psíquicas y perspicacias se vuelven palpables. Un sentimiento profundo de amor emerge espontáneamente desde su interior. Uno es elevado hacia dimensiones superiores, frecuencias más sutiles de mayor coherencia e universalidad, hasta que uno transciende los límites de pensamiento simbólico. Nada más allá de ese punto se puede describir con palabras. Este es el portal de lo místico. Después de ese portal, el ego se disuelve. No volverá por el mismo camino en que fue. Habrá una transformación. Últimamente, el ego se derrite en la Fuente, y solo la Fuente quedará.  

La profundización de la meditación normalmente requiere tiempo y madurez. Esto es acelerado por aún más refinamiento de su entendimiento de sí mismo—a través de la exploración consistente (óptimamente, con la ayuda de un guía espiritual) de las dimensiones escondidas de su existencia, como fragmentos de elementos inconscientes psíquicos y nudos emergen en el curso de la vida—en sueños, choques kármicos, síntomas psicosomáticos, sincronicidades, visiones, ocurrencias paranormales, y otros tipos de eventos no ordinarios. La práctica de auto-análisis y el entendimiento del significado de qué nos interrumpe de las dimensiones profundas de nuestras vidas superficiales son facetas esenciales en el proceso de purificación y rendimiento a la inteligencia superior que está dentro de nosotros, dejando que la sabiduría y amor guíe nuestras decisiones.

La habilidad para ver  nuestras experiencias en otra luz según un paradigma de realidad más alto y coherente es el tercer pilar. Así traduciendo los datos caóticos de nuestra existencia a una matriz profunda de comprensión psico-espiritual, cada evento proveerá una llave esencial para alcanzar la unión con el Absoluto. 

Es el reconocimiento de esto que hace la vida últimamente interesante: que nuestra vida son laberintos en donde nos han sentado, como ratas de laboratorio, y en donde nos dan solo indirectamente la tarea de descubrir la puerta de liberación. Más allá de la puerta está la eternidad, verdad y éxtasis, la Realidad Suprema. Una vez que entendemos que somos habitantes en un sueño y que todo lo que pasa es no accidental, que todo es una pista en el misterio último, entonces, por fin, podemos empezar a gozar del proceso.   

Una de las pistas que recibimos una y otra vez, pero que siempre tendemos leer mal, es que nuestra primera tarea es relajarnos. Serenidad interior es esencial para la solución del gran misterio de la existencia. Esto es porque la identidad del ego falso está envuelta el trauma de la inseguridad. Nacemos indefensos en un mundo aterrorizador. Nuestros traumas nos han causado a construir defensas masivas alrededor de nuestro corazón.

Vivimos en miedo, y creamos una estrategia y sistema de personalidad guiado a superar lo que consideramos grandes peligros. Para algunos el peligro es la ridiculización, de ser encontrados inferiores; para otros es el abandono; para aún otros es el envolvimiento, ser apoderado por otro. Para otros son todos los anteriores. Para otros el peligro es la violación física y hasta la destrucción. Para otros el peligro es volverse loco. Para todos siempre hay un horror constante de caer en el abismo de pérdida o falta de algo. El sistema colectivo social usa esos miedos para controlar sus miembros.

Entonces, si somos honestos, pocos de nosotros podemos decir que estamos verdaderamente en un estado de relajación. Este es el arte que debemos aprender, a un nivel mental y celular. La mente inconsciente tiene fantasías aterrorizadoras y nuestras memorias reprimidas. Los músculos y nuestros órganos internos llevan nuestro estrés inarticulado. Si el estrés no se libera, eventualmente causará un fallo en uno o más sistemas orgánicos.

Una vez que reconocemos que la vida es un sueño, un juego cósmico, como la liberación como el premio último, nuestro objetivo es ganar el juego. Paradójicamente, para ganar el juego más alto, tenemos que dejar ir de todos los juegos menores, los juegos falsos que promueven egocentrismo y por ende estrés y sufrimiento. Todos los juegos menores son mecanismos para lidiar con nuestros miedos, pero todos solo llevan a más miedos e oscuridad e ignorancia más profunda. Este entendimiento nos lleva a entender la importancia del cuarto pilar de Sat Yoga: acciones desinteresadas.

Cuando actuamos sin ego, significa que estamos completamente presentes, que respondemos intuitivamente a las necesidades del momento, y que en un nivel más profundo, reconocemos que somos Uno, en vez de simplemente una parte-objeto en un mundo de formas. Hay un reconocimiento que el Ser es la Inteligencia detrás y en el universo,  que todos los seres son aspectos del Ser Único. Eso implica que no hay nada que temer, nada que perder. No hay ninguna falta, solo plenitud. Cuando se prende la luz y podemos ver con entendimiento completo, “yo solo el Ser de todo”, entonces estamos liberados del ego limitado, la consciencia se llenan con amor divino. En ese momento, la puerta a la liberación se abre.

Todo es un resultado de aprender como relajarse y disfrutar. Inténtelo.

Namaste,
Shunyamurti

 

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