Atmanología Clínica
El Atman
La psicología moderna Occidental no consigue alcanzar el efecto de la transformación en la mayoría de los casos porque carece del concepto central del Sat Yoga: el Atman. El Atman ha sido incorrectamente definido como el alma. Desafortunadamente, la palabra alma carga una gran cantidad de bagaje de las tradiciones religiosas que obscurecen el entendimiento de lo que está siendo cuestionado.
El Atman es el campo noético de consciencia pura en el cual la identidad del ego, la comunicación simbólica, y el inconsciente sistémico todos radican en lo que termina siendo diferentes niveles de consciencia. El Atman es energía, imaginación, e inteligencia natural que no ha sido filtrada por el lente dual impuesto por el lenguaje y los procesos fantasiosos del subconsciente ego. El Atman es el Ser Original, el Ser Real, que se vuelve primordialmente reprimido una vez que el ego toma posesión de la consciencia en la infancia.
El Atman mantiene la comunicación con la consciencia-ego a través del medio de los sueños. La capacidad de interpretar sueños aumenta el poder del eje ego-Ser, y permite que las energías átmicas vuelvan a llenar la consciencia-ego. Cuando esta comunicación se ve cortada, el ego tiende a convertirse gradualmente más patológico. El Atman puede ser cortado de la consciencia por medio de la interiorización de un superego paternal muy severo, para usar términos Freudianos. También puede verse reprimido por medio de una relación muy cercana y apegada con el superego maternal.
El Acercamiento del Sat Yoga ha reconfigurado los elementos prácticos de las desviadas ciencias de la psicología y el psicoanálisis en la nueva disciplina de la Atmanología, restaurando el rol esencial del Atman como el motor y el propósito del crecimiento psicológico, y desarrollando una nueva metodología de trabajar no solo con las defensas, los significantes, y los inconscientes fantasmas que producen patologías, sino a través de la creación de un campo sanativo de energía noética en el cual el Atman pueda emerger y transformar firmemente su propia estructura del ego para poder servir su naturaleza esencial de una manera realmente transparente y con devoción. Al reconocer la existencia de los estados superiores de Ser más allá del ego, y comprender los senderos para alcanzarlos (conocidos en términos Yóguicos como la ciencia de elevar el Kundalini), el Atmanólogo puede actuar como un guía efectivo para atender el renacimiento de la consciencia del Atman, o del Dios interior.
Cuando las sesiones individuales Atmanológicas se ejercen intensivamente y constantemente, complementadas con una práctica regular de meditación, una dieta pura, y una práctica de asanas y pranayamas disciplinada, descubrimientos a estados superiores del Ser esencial pueden obtenerse con rapidez—y sostenerse a lo largo de la vida. Es nuestro derecho de nacimiento el poder alcanzar semejante liberación del bagaje egoico y vivir a nuestro máximo potencial. ¿Por qué esperar?
_____________________ |
El Instituto Sat Yoga ofrece sesiones privadas Atmanológicas para aquellos que desean un camino acelerado hacia la Auto-realización. Ofrecemos esta opción a quienes participan en nuestros retiros. También ofrecemos capacitación a quienes se sientan llamados a desarrollar una carrera como Atmanólogos profesionales y ayudar a otros a obtener también la Liberación. La capacitación profesional puede ser llevada a cabo no solo por personas viviendo en Costa Rica, sino a través de capacitaciones en-línea combinadas con seminarios y retiros anuales.
Si está interesado/a en reservar una cita para una sesión individual en nuestro instituto en Escazú, o si quisiera averiguar más sobre la atmanología clínica, por favor llamar al (506) 891-6486 / 344-9916 o envíenos un correo.
También recomendamos visitar nuestra sección de Preguntas y Respuestas.
Atmanalogía y Budismo
Hay una confusión en la mente de muchas personas respecto a la negación Budista de la existencia del Atman. Esto en realidad es una falacia. Prácticamente todas las tradiciones espirituales Orientales (y Occidentales, al igual, si vamos al caso) están de acuerdo que la realidad última es un estado de no-dualidad (o no-triplicidad)—una realización de que el ser, el mundo, y la deidad no son tres, sino una singular totalidad. Pero alcanzan ese entendimiento a través de distintos caminos lógicos. La primera dualidad que debe vencerse es aquella entre el sujeto y el objeto. Algunas de esas tradiciones alcanzan el Absoluto al negar la objetividad—refiriéndose al mundo objetivo como ilusorio, como Maya. Este es el camino del Advaita Vedanta. El segundo camino es el de negar la realidad de la subjetividad, cual es el acercamiento Budista de negar la existencia del Atman. Sin embargo, los Sat Yoguis acuerdan con ambas partes. Es verdad que no existe un Atman. Tal es, no hay una entidad positiva que pueda alguna vez ser encontrada que corresponda a un Atman. Pero, como los Budistas acordarían, hay una esencia—si uno se refiere a esa naturaleza esencial como Naturaleza-Buda, Shunyata (Vacuidad), Brahman, Shiva, Dios, o incluso no-Atman—algún término final tiene que usarse para referirse a eso que es la fuente de la Mente.

Atman era el término original, y es tan bueno como cualquier otro, siempre y cuando nos recordemos que Atman es No-Atman, el Ser Real es No-Ser. Problemas se presentan con cualquier término. Hasta el término Vacío crea malentendidos, porque si bien en el Absoluto existe un vacío de ego, existe una plenitud de amor, sabiduría, gozo, y poder. De la misma manera que el Ser es No-Ser, los Sat Yoguis afirmarían que Dios es No-Dios, de modo tal que lo Otro se disuelve en el estado de Nirvikalpa Samadhi (el estado de absorción meditativa en la Realidad Suprema más allá de los conceptos). En ese estado de Absoluta Realización, no hay un Dios como un Otro (la separación es superada), no hay un ser como una entidad, y no hay un mundo de objetos. El lenguaje ordinario no puede describir semejante trascendente estado de conciencia. Al intentar describirlo, no podemos evitar caer de un lado o del otro en las antinomias del sujeto/objeto, y esto conlleva al falso sentido de que distintas religiones están describiendo distintas realidades finales, cuando no lo están. Todas las diferentes prácticas terminan al igual con la misma meta de detener la cadena de pensamientos conceptuales que son responsables por la delusión y poner un fin a la atadura de la consciencia con los significantes. Incluso las prácticas físicas de las asanas, el chi kung, y el tai chi tienen esta como su principal intención.
