El poder del amor es invencible – Retiro de Karma Yoga en el ashram de Sat Yoga en Costa Rica
July 29, 2010Así como una gran variedad de plantas cohabitan en un tronco caído, una comunidad comprometida con la Prema-cultura provee un soporte similar para la construcción de ecosistemas humanos sin ego basados en la integración y la unidad. Así, una comunidad florece a partir del amor que emana de las estructuras egóicas de sus miembros que se descomponen y florecen al verdadero Ser.
Recientemente me pidieron que describiera la diferencia entre ”Prema-cultura” y ”Permacultura”. Sostenibilidad, integración y unidad son denominadores comunes entre ambos términos. La mayor diferencia reside en que la Prema-cultura reconoce que un ecosistema -sea natural o humano- es dependiente del coeficiente del amor. Sin el Amor Divino como principio gobernador, los informados y bien intencionados egos son demasiado limitados y condicionados para sostener la diversidad natural que es parte de la expresión Divina. De tal manera, las comunidades tradicionales tienden a desintegrarse con el tiempo, a pesar de sus éxitos externalizados.
La Prema-cultura reconoce el aspecto no-dual de las formas de vida. Lo interno y lo externo son -al fin y al cabo- lo mismo, siendo los seres humanos los calibradores de la frecuencia energética del resto de la naturaleza. Mientras el alma del ser humano continúa separada de su origen o Esencia, la sostenibilidad de los esfuerzos humanos seguirán igualmente fragmentados y debilitados. La naturaleza sufre en el proceso.
Cada vez que retornamos a Arunachala, lo hacemos con más amor, entregando nuestras mentes y corazones a la construcción del ashram de Sat Yoga, venciendo nuestras diferencias con el propósito de reconocer al Ser Único en todos y todo. El amor, esa fuente natural del alma que se nos está agotando, es justamente lo que queremos plantar y cosechar a través de nuestro compromiso y entrega. Dios nos ha regalado una propiedad divina para que crezcamos lejos de las ataduras del ego. Cada rincón guía nuestra atención hacia la luz detrás de lo aparente. Para el viaje de esta semana, nuestra mayor tarea fue explorar los paisajes y cuidar a los caballos.
La beatitud deriva de un estado de Presencia. Por mucho tiempo, la humanidad ha caído en un sueño ilusiorio que le ha cerrado los ojos a la Presencia Divina que se encuentra en Todo lo que es. Como el príncipe que arriba para despertar a la bella durmiente de su extenso sueño, nosotros debemos cortar las caóticas ramas que yacen alrededor del palacio de nuestro corazón donde la nobleza de espíritu reside. El juego Divino se está alistando para salir a escena en el ashram y, para ello, debemos abrirnos paso a través de la espinosa jungla de nuestro ego que bloquea al alma del disfrute de su verdadera Esencia.
”Cuando todo [deseo] ha sido trascendido, reconoceremos el éxtasis de lo que siempre hemos sido. Podremos ver a través del espejismo de este mundo físico y reconocer su sacralidad. Su propósito siempre fue guiarnos más allá de la ilusión hacia la dimensión de verdad, beatitud y luz, hacia el Poder Supremo que nos permite transformar el mundo en vez de ser víctimas del mismo, sino que ser sirvientes de Dios, Bodhisattvas, en él. Entonces, reconoceremos la dicha de lo que siempre hemos sido. Podremos ver a través del espejismo de este mundo físico y reconocer la sacralidad que reside en él.” (Extracto de ”Tragic Love to Blissful Love: The Path of Sat Yoga” por Shunyamurti).
La inhóspita maleza al pie del albergue y el centro de meditación recede para revelar un ondulado paisaje que calma nuestros espíritus al extenderse y convertirse en una vasta y abierta claridad.
Desde las alturas del albergue, nos podemos convertir en testigos de la Revelación a nuestros pies y en nuestros fueros internos. Sobre nosotros, la quietud del blanco cielo, fuente de Revelación, cubre nuestros miedos y preocupaciones como un manto de amor contenedor de la Beatitud eterna y permanente.
Las estancias boscosas llenas de prístinos árboles dan paso a espaciosas áreas recién despejadas para la construcción del albergue y centro de meditación.
En el bosque hay ciertas áreas que han sido despejadas naturalmente por rayos y truenos. Los árboles que son derribados de esta forma se convierten en el nicho de incubación de nuevas formas de vida. Los rayos de sol tocan tierra fértil -antes inaccesible- de la cual surgirán nuevas y hermosas formas de vegetación.
Las plantas que quedan atrapadas debajo de las ramas caídas son desterradas y transplantadas hacia los alrededores del albergue y centro de meditación.
Afuera del vestíbulo, hay numerosas orquídeas y enredaderas de filodendros. Roy y Hainer -dos de los trabajadores del ashram- se están convirtiendo en sabios y muy observadores cuidadores del bosque y de sus plantas.
Recientes publicaciones científicas afirman lo que los Sat Yogis hemos sabido siempre: las plantas tienen un grado sutil de inteligencia innata. Estas evidencias -junto a muchas más concernientes a la inteligencia de los animales- están desmantelando el paradigma materialista científico que percibe a la naturaleza como un ente mecánicamente programado.
Puesto que la inteligencia de la naturaleza es dirigida por dimensiones más sutiles que las que nuestros sentidos y mentes pueden percibir, es imperativo que los seres humanos recobren el acceso a estas frecuencias para que pueda existir una verdadera comunión con la naturaleza. El proceso y trabajo de transformación humana en el cual se embarcan los Sat Yogis en preparación es un compromiso tripartito conocido como el Trivium. A través del estudio de enseñanzas de una naturaleza más alta y profunda, el trabajo interior de las sesiones privadas que integran la mente al sacar el inconciente a la luz de la conciencia y la meditación en la cual los pensamientos son detenidos y silenciados para trascender el ego-mente, las dimensiones más altas de conciencia y naturaleza son finalmente alcanzadas.
Desarrollamos capacidades de paisajismo al cavar en el mundo material y alcanzar lo que yace debajo de la superficie: las fuerzas creativas de Amor y Sabiduría de la naturaleza.
Karen Arras de la organización Pro-Nativas ha compartido con nosotros muchos consejos sobre paisajismo. Hemos recibido con muchísima gratitud su conocimiento sobre los procesos de la Naturaleza. Ella nos sugirió que, con los pedruscos dispersos enfrente del albergue, creáramos formaciones más organizadas.
Estas rocas agrupadas se convierten en el hogar de un gran despliegue de plantas, desde tabacones hasta orquídeas y helechos.
Jagdish -cuyo compromiso con el ashram de Sat Yoga ha sido un pilar fundamental del proyecto- supervisa el movimiento de las rocas. Gita -una karma yogi cuya asignación primordial en este viaje fue el cuido de los caballos- compartió con él tan hermosa experiencia.
Para nuestro viaje a la tierra del ashram fuimos divididos en dos grupos: karma yogis y consultores visitantes. Durante los primeros tres días recibimos a nuestro consultor de permacultura, Itai Hauben, quien vino acompañado de su esposa Melina, una agrónoma egresada de la Universidad Earth, y su hijo Nevo. Tamara, Heather y Rafael fueron parte del equipo de karma yogis de Sat Yoga.
Nuestra curiosidad y espíritu de juego fueron aumentados gracias a la emoción de nuestro joven visitante cuya risa resonaba adonde quiera que fuese.
Entre los árboles frutales ya existentes en el terreno, sembramos raíces de taro, caña de azúcar, guandul y arracache.
Itai sostiene en sus manos un almácigo de mata de frijol para inspeccionar sus propiedades de fijación de nitrogeno. Las matas de frijol son grandes fijadores de nitrógeno con un alto valor nutritivo.
Pequeñas y esféricas cápsulas anaranjadas de nitrógeno son ya visibles en las raíces expuestas de la planta. Éstas explotan hacia al suelo, nutriéndolo con tan necesaria sustancia.
Las bananas plantadas en nuestra última visita son unas de las plantas más beneficidas por el nitrógeno expulsado por los frijoles. Muchas ya tienen brotes de hojas con tan sólo un mes de haber sido plantadas.
Muchos árboles frutales, como el de cas, ya están floreciendo.
La yuca ya está echando sus primeros brotes.
La parcela de maíz -plantada tras la iniciativa de los granjeros- ya crece hacia el sol,
Y nuestra primera cosecha de frijoles ya ha sido recogida; los sobrevivientes del cultivo sacrificado se convierten en fijadores de nitrógeno.
Al final de la visita de Itai, dejamos la huella de un nuevo cultivo en nuestro bosque de alimentos. Plantamos raíces de taro como malanga y chamol y caña de azúcar que conseguimos de una de las dos granjas certificadas como biodinámicas de Costa Rica.
Al haber finalizado las tareas de la granja, atravesamos el bosque de alimentos hacia la ubicación del templo comunal. ¡Qué paisaje el que nos esperaba! Una larga vista de la costa deleitó nuestros sentidos y llenó nuestros corazones con asombro al ser partícipes de tales despliegues de belleza de la Naturaleza.
Era momento de celebrar en el invernadero. Sembramos plantas ornamentales en el perímetro del invernadero para crear un verde sendero que une el bosque con las cabañas, el albergue y centro de meditación.
En su interior, las camas de vegetales están explotando con verduras. Disfrutamos de una ensalada de lechuga, culantro, tomates, rábanos y semillas de mostaza; todos regalos del invernadero.
La dulce disponibilidad de Roy lo atrae a las plantas y a los caballos. Se ha convertido en una piedra clave en el mantenimiento de los jardines y animales.
Al final de la semana, los caballos fueron el centro de nuestra atención cuando Jagdish, Ajata, Gita y Alejandra se unieron a nosotros durante nuestra semana de karma yoga. Gita, un miembro antiguo de la comunidad de Sat Yoga, invitó a su amiga Alejandra, especialista en caballos, para que nos diera sus sugerencias con respecto al cuido de estos animales. El líder de la manada y su potro se sintieron a gusto bajo la energía amorosa del equipo.
Al comprar el terreno, el establo estaba dividido en dos secciones. Una albergaba a los caballos mientras que la otra servía como centro de lombricultura. Este proyecto fue dirigido desde el principio por Jagdish quien cuenta con amplia experiencia en el tema. El lidera The Butterfly Farm, una compañía al servicio del ashram.
Las lombrices de tierra son consideradas por muchos como los mejores amigos del hombre. Estas tímidas criaturas del mundo subterráneo son los componentes principales de los suelos fértiles y la cosecha eficiente de alimentos.
Las lombrices procesan la materia orgánica en descomposición para crear humus. Hacen túneles a través de los suelos duros, aireando la tierra y proveyendo canales naturales donde el agua fluye y penetra. En perfecta sincronía con la naturaleza, las lombrices crean la composta más nutritiva y rica que se pueda conseguir.
El esfuerzo del equipo benefició enormemente nuestro bosque de alimentos. Decenas de bolsas llenas de humus de lombriz estaban listas para apoyar y enriquecer los siembros.
Los caballos necesitaban mejoras en sus establos y atención. Era hora de que los cuidáramos y chineáramos.
Alejandra inspeccionó sus herraduras, dietas, crines y se preocupó por otros procedimientos generales necesarios para el bienestar de estos hermosos y serenos animales. Tras su recomendación, se harán varios cambios en los compartimentos del establo con el fin de darles más espacio. Asimismo, se instalarán nuevos pisos y se les agregará ciertos elementos a sus dietas de pasto. Ella nos enseño cómo debemos instruir a los potros para domarlos.
Nuestra visitante Alejandra creció en una granja para después casarse y mudarse a otra. De todas las tareas habituales de una finca, los animales siempre fueron su pasión -en especial los caballos-. Su amabilidad, compasión e intención llena de amor trajo más luz a la tierra de nuestro ashram. Esperamos que continúe visitando a los animales a través del año. Por mientras, ella se ofreció como voluntaria para entrenar a Ajata en su propia granja en el Valle Central.
Estamos llenos de gratitud con Alejandra: muchas bendiciones, querida amiga.
Ajata se animó a tomar la tarea de cuidar a los caballos. Un innato amante de los animales, los caballos detectaron y respondieron inmediatamente a su tacto cariñoso. Su experiencia domando las formas salvajes del ego fue sumamente útil al entrenar a los potros.
Mientras que los jóvenes recibieron amor y ley por parte de sus instructores humanos, Las yeguas observaban serenamente desde los pastizales. Aquellos de nosotros que entramos a Sat Yoga como padres nos pudimos sentir sumamente identificados con la escena. Hace poco, mi esposo y yo le cedimos el trabajo de educación de nuestros hijos a nuestro líder y profesor espiritual, Shunyamurti. En sociedades tradicionales, el rito de iniciación de los jóvenes era liderado por un guía espiritual. Esta ceremonia testifica la transición del infante de su familia al entorno social. Numerosos títulos eran atribuídos al líder tribal -shaman, sabio o profesor- y era éste el encargado de guiar a las nuevas generaciones al mundo. Este pasaje se llevaba a cabo en servicio del Ser Supremo. Así como los animales nos enseñan, el desprendimiento de los hijos no significa indiferencia. Al contrario, es un proceso esencial para que los jóvenes se adapten a la sociedad.
Una vez que nos ganamos la confianza de los caballos, las madres se quedaron cerca de sus bebés pero nunca interfirieron en el proceso de entrenamiento. Pronto, los potros serán separados de sus madres. Serán destetados y comenzarán a ingeniárselas por sí solos. La próxima semana estudiaremos en la clase de Prema-cultura el libro The Human Nature of Birds. El autor Theodore Barber provee extensa información acerca de la inteligencia de los pájaros y otros animales. Barber concluye que, en ocasiones, los animales son más inteligentes que los humanos; superan a la raza humana, al menos la actual que está completamente cegada por el ego.
Como una madre orgullosa, Gita celebra el final de la sesión de entrenamiento del más joven de los cinco potros. Al día siguiente partiría de regreso a la ciudad para esperar la llegada de su propia hija que vendría a visitarla desde los Estados Unidos.
Al concluir con los caballos, dimos un paseo para mostrarle las cabañas a Alejandra. Encontramos seis unidades en distintos estados de construcción.
La menos avanzada pronto tendrá su techo.
Una de las cabañas está situada un poco más lejos de las demás y es bordeada por un riachuelo. Los sonidos de las corrientes de agua de manantial ofrecen un regalo especial para las seis cabañas de retiro.
En la tierra del ashram, los sentidos están en un constante recordatorio de la magnificencia de la Naturaleza. Entonces, nuestras mentes apuntan hacia la fuente de nuestro divino planeta en esta locación especial que llamamos Costa Rica.
Desde el ashram de Sat Yoga en la Montaña de la Luz -Arunachala- el sol se acuesta con sabias palabras que resuenan en los aires, invitando a la humanidad a salir de la oscura noche en la que vive a través del llamado del Amor:
”La verdadera prueba del amor humano es la creación de una armoniosa comunidad transformacional con propósito. Dejémonos inspirar por la visión de nuestro potencial divino y organicémonos para desarrollar una red global de sociedades transformacionales que funcionen bien en la tarea de manifestar una nueva era de conciencia elevada. El momento de actuar es ahora. El Poder del Amor es invencible.” (Extracto de “The Purification of Love” por Shunyamurti).
Namasté a todos los Seres, Amen.








































