Creando una comunidad de Prema-Cultura

Visita de karma yoga al ashram – 7 de Junio del 2010

June 26, 2010

La oportunidad de construir un ashram es una tarea sagrada y única, ofrecida a quienes están preparados para trascender las ilusiones del ego y vivir en la verdad de la unicidad. Todos son llamados pero pocos elegirán responder. Aunque todos lo desean en lo más profundo del corazón, pocos tienen la fortaleza para decirle NO a las seducciones del ego y SÍ a la pureza del Espíritu. Esos pocos son los seres más afortunados.  Ustedes han elegido graduarse en la escuela del sufrimiento y entrar en la escuela de la beatitud.  Ustedes han elegido ser los fundadores de una nueva era, un nuevo mundo, para alcanzar una nueva cumbre de la proeza humana. Que sean bendecidos con el coraje de llevar a cabo el verdadero deseo del corazón y alcanzar  el Ser Único. Que el ashram de Sat Yoga sea el templo en el que se consagre eternamente la gozosa iluminación de ustedes.

Namaste,

- Shunyamurti (Fundador y director de la Orden Espiritual de Sat Yoga)

Un equipo de ocho karma yogis llegó hace poco al ashram del Sat Yoga con las manos, corazón y mente abiertos para plantar nuestra primera huerta. Con la guía de las fuerzas cósmicas, que esta semana posicionaron perfectamente la luna y las constelaciones para cultivar la Tierra, dimos los primeros pasos para devenir una comunidad espiritual agrícola orientada al autoabastecimiento. El sabio permaculturista y amigo, Itai Hauben, nos guió en los campos de la plantación.

El Ashram del Sat Yoga se está construyendo en Fila de San Marcos,  en la cumbre de la colina de San Isidro de El General. San Isidro desciende de El General, un símbolo del Ser de Cristo. Como el nombre de la ubicación física del ashram lo sugiere, el camino espiritual es el borde de una navaja de afeitar, un ‘filo’, la cuchilla de la montaña.

El reunirnos en esta tierra es un recordatorio del trabajo sagrado a realizar; somos concientes de la nobleza de espíritu que la Naturaleza inspira y requiere de todos nosotros. Desde helechos de árboles antiguos hasta robles majestuosos y los ficus simbólicos como abastecedores de vida, nos guiamos por los signos de la Naturaleza,  tan sutiles como el aire de las alturas. Escuchamos los mensajes que emanan de la fuente silenciosa de la brisa, el canto de los pájaros y la risa de los monos. Nuestras almas son el suelo que destinamos al rejuvenecimiento. Hemos llegado al terreno del ashram para encontrarnos con nosotros mismos  en comunión con el Todo.

Por medio de análisis de laboratorio de los suelos y la sabiduría de la tradición campesina,  que toma la diversidad de especies de plantas como  un indicador de la bondad de los suelos, se eligieron las tierras mejor preparadas para plantar el primer bosque de comida del ashram.

Seleccionando con cuidado entre los árboles que existen, la hierba empieza a caer de las manos cariñosas de nuestros compañeros agricultores. En lugar de la tala y quema, la permacultura prefiere el método de corte y caída. La sabiduría antigua estaría de acuerdo: lo que muere se convierte en el fango del cual el loto emana.

Los manantiales naturales están protegidos con muros de vegetación alta. El agua es uno de los regalos más sagrados de la Naturaleza a la vida. Los manantiales están coronados con doseles verdes que refrescan la tierra para que el agua de lluvia penetre, reabastezca y siga el ciclo de la precipitación; el Cielo desciende en la Tierra para que la Tierra vuelva  al Cielo.

Justo cuando se estaba preparando la tierra  del ashram para el cultivo,  se recibió la donación generosa de un tractor. Cuando se presiona el acelerador del tractor con suavidad, se corta el pasto que rodea la huerta y tritura la maleza que más tarde se usará como fertilizante o como acobijo.

Las ramas grandes y pequeñas  se cortan para usarlas como acobijo, mientras que las hojas quedan en barbecho hasta la descomposición. Todo lo que se cortó para despejar el área de la huerta se devuelve a la tierra en servicio de un propósito más elevado. La generosidad de espíritu es la marca registrada de la naturaleza.

El proceso alquímico de transformación se produce desde el momento en que el abono comienza a calentarse a los pocos días de estar asentado. Así, descompone y transforma la corteza y el grano en agentes de fertilización de las huertas  venideras.

Las líneas del contorno natural del terreno guían a Itai en la formación de cunetas para canalizar el agua de lluvia de los manantiales.

Las zanjas se cavan a mano  para que sirvan tanto como canales de agua pluvial en los meses de lluvia, como centros de acumulación de agua en la temporada seca. Con este método se previene la erosión del suelo y la falta de uniformidad del mismo.

Las primeras semillas que se plantaron en la huerta fueron de frijoles. Se usarán como plantas de sacrificio  para fijar el nitrógeno en el suelo. A la primera señal de florecimiento, se cortarán las plantas de frijol para liberar así el nitrógeno en la tierra.  Las futuras cosechas y los árboles frutales se beneficiarán enormemente del servicio desinteresado de estas heroicas hermanas.

Los canales y cunetas, elementos aparentemente opuestos, trabajan juntos de una manera natural guiando el flujo de agua hacia  los manantiales que, al final, volverán al océano de origen. Después de nuestras tareas en el campo nos reunimos en meditación, disolviendo los canales de conciencia individual para unirlos con los colectivos de la sangha y dirigirlos hacia el anhelado regreso de la humanidad al océano de la conciencia.

Los troncos que cayeron hace mucho tiempo en lo que hoy son los campos de plantación se convierten en el fertilizante más rico y natural que pueda existir. Esta madera descompuesta se conoce comúnmente en Costa Rica como ‘uru’.

De los huecos cavernosos de los troncos caídos, recolectamos un rico humus se junta que servirá para hacer un agente fertilizante de descomposición conocido como  ´microorganismos de montaña´.

Los ingredientes se acopian en el taller para la fabricación de ‘microorganismos de montaña,’ un aerosol orgánico cuyo principal ingrediente es el ‘uru’.

Nuestro equipo agricultor,  con todo amor,  mezcla a mano un compuesto de tres anfitriones bacterianos  con cáscaras de arroz y extracto de caña de azúcar. Prema, Prana y Karma actúan con su magia transformadora en una forma invisible y manifiesta. Nuestro equipo de karma yogis se sintoniza cada vez más con las  fuerzas de la vida participando en la preparación de compuestos biodinámicos, así como la labranza de la tierra. Mientras transformamos los erosionados suelos del terreno del ashram nos damos cuenta del rejuvenecimiento simultáneo de nuestras almas.

La solución de microorganismos de montaña se almacena en un barril durante unos días antes de diluirla en agua y rociarla en los campos recién cortados de la futura huerta.

El karma yogi Guillermo rocía ‘microorganismos de montaña´ en el campo antes de la plantación de árboles frutales. Los microorganismos son actores invisibles que aceleran el proceso de descomposición del pasto para dar lugar a una existencia vegetariana.

En el terreno del ashram las preparaciones biodinámicas se usan simultáneamente con técnicas de permacultura. Itai y Purusha hacen la preparación 500,  que también se rociará antes de plantar los árboles.

La acción desinteresada de los miembros de la comunidad del Sat Yoga llega de muchas maneras, desde el trabajo de transformación interior, al trabajo físico y apoyo financiero. El acto de dar sin esperar nada a cambio es el camino más seguro para alcanzar la mayor riqueza, la única que cuenta ante Dios. Una muy necesaria camioneta, que donaron hace poco, llega con árboles frutales legados.

Itai coloca los árboles frutales con el ojo de un artista del paisajismo y el conocimiento de un agrónomo. La permacultura basa su filosofía en la creación de sistemas integrados, un concepto muy reverenciado por los Sat Yogis que trabajan sin fatiga para integrar la conciencia humana con su estado original de completitud y sincronía con el Todo.

Se cavan hoyos para los árboles frutales injertados.  Se quita el suelo infértil para dar lugar al suelo rico y fertilizado con abono orgánico procesado por las lombrices de tierra del granero de abono orgánico del ashram.

El granero de abono orgánico de lombrices se comenzó en Octubre, como proyecto inicial enfocado a la temporada de plantación.

Cinco yeguas y un semental le proporcionaron al principio el abono al granero de lombrices. Hoy el número de equinos ha aumentado en cinco potros jóvenes.

El abono orgánico de lombriz se mezcla con bicarbonato de sodio y tierra para crear el mejor humus posible para los cultivos recién plantados.

Los árboles entran en la tierra y se unen al canto sinfónico de los pájaros y los monos. A medida que pasan los días nos sincronizamos cada vez más con los ritmos y signos de la tierra.

En La Fila de San Marcos quedan escasos restos de la historia de un pasado agrícola. Como la tierra ha sido bendecida con pasturas de hoja perenne, los agricultores cambiaron hace mucho el cultivo de plantaciones por la cría de ganado.

A medida que nos  embarcamos en un modo de vida sostenible, se hace un inventario meticuloso de todo lo que se planta en el terreno; incluyendo las aproximadamente 60 variedades de bananos que la Universidad EARTH investigó y que supervisaremos para saber si son adecuadas  para el  área geográfica del ashram. Con el tiempo, el ashram podría ofrecer un estudio agrícola integral para los agricultores de la región.

A lo largo del día de trabajo, se hacen pausas para alimentarnos de la belleza generosa de la naturaleza; desde el típico almuerzo costarricense -en el que nunca faltan ni el arroz ni los frijoles-  hasta los gustos de los karma yogis por la cocina naturista cruda .

El cocotero es uno de los principales árboles frutales  que se plantaron en el terreno. Eric añadió uno de sus favoritos de la infancia, el ‘hormigas en un tronco’, para acompañar el agua de pipa de la merienda. ‘Las hormigas en un tronco’ son varillas de zanahoria cubiertas con mantequilla de maní rociadas con pasas que simbólicamente actúan como hormigas.

Hacia el final de la primera semana de plantación varios cientos de pequeños árboles punteaban el paisaje de la huerta, desde frutales hasta fijadores de nitrógeno. Ramas de madero negro y poró se encuentran, por el momento, desnudos pero en cuestión de meses se vestirán de verde de pies a cabeza.

Para terminar  las actividades de plantación, los karma yogis rociaron la biodinámica ‘preparación 500’ en los campos plantados.

Subirse al tractor es una oportunidad difícil de dejar pasar después de un largo día en el campo. Todos los que participamos en este acontecimiento bendito sentimos una gran reverencia y alegría. Muchos otros se unirán en los proyectos agrícolas del ashram en los meses siguientes.

Para los adeptos a la permacultura, el bosque de alimentos trata de reproducir el funcionamiento integrado del bosque natural en el que cada miembro trabaja para el bien del conjunto y el conjunto trabaja para el beneficio de cada miembro (‘’uno para todos y todos para uno’’). Para la comunidad de Sat Yoga, basada en la ‘Prema-cultura’ o Amor Sagrado, el sistema integrado de completitud natural requiere también el funcionamiento pleno del sangha cuyos principios rectores son la armonía, belleza, sabiduría y la diversidad, alimentados por la energía divina y el amor.

Rezamos y meditamos para hallar y reconocer el estado natural de nuestro Ser para que podamos convertirnos de nuevo en verdaderos auxiliares de la naturaleza.

Mientras que el bosque de alimentos prepra el terreno para nuestros proyectos agricultores, las primeras cabañas de retiro cimientan los pilares de nuestras tareas de construcción. Esperamos completar seis cabañas de retiro para Septiembre del próximo año. Empezaremos a programar retiros para finales del 2011.

La posibilidad de retirarse en medio de las nubes del ashram de Sat Yoga es ya casi una realidad. En las alturas, lo etéreo se confunde con el ancla estable del Ser.

Nuestra cabañas estilo Zen con techos altos de bambú van a ser el deleite de aquellos que busquen retornar a la belleza de la simplicidad.

Los bosques que fueron talados para pasto del ganado por los dueños anteriores de la propiedad están siendo reforestados.

Hemos adquirido cientos de árboles nativos para desarrollar un corredor biológico que una el bosque virgen y, asimismo, provea un radio de protección alrededor de las áreas de manantial del ashram.

El primer almácigo fue plantado bajo el cuidado amoroso de la Sat Yogi Tamara -coordinadora del proyecto de reforestación- y nuestro amigo granjero Don Rafa, un agricultor experimentado de un pueblo cercano.

Este mismo mes estaremos retornando a la tierra del ashram para continuar con la plantación de árboles de reforestación y supervisar el progreso del bosque de alimentos y la construcción de cabañas.

Así como los brotes que dejamos madurando en la enfermería, estén pendiente de nuestra próxima entrada sobre el siguiente viaje de karma yoga que se llevó a cabo el 21 de Junio.

Que manifestemos en la tierra del ashram de Sat Yoga un rayo de amor Divino y luz para toda la humanidad.

Namasté y mil bendiciones,


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