El ashram de Sat Yoga: una isla de beatitud
January 24, 2011De la mano de la Gracia, a los discípulos de Sat Yoga les ha sido otorgada la maravillosa oportunidad de ingresar a una nueva era de comunidad y existencia Divina.
Basados en el concepto de Prema-cultura -la agricultura del Amor Divino- los miembros de Sat Yoga se reúnen en meditaciones diarias con el fin de absorber el Ágape y, así, prepararse para ser rayos de luz en medio de la oscuridad que envuelve nuestro planeta.
En la vida diaria de los Sat Yogis, la conexión con el Amor Supremo se manifiesta en un porte radiante inherente a los actos de entrega desinteresada. Esta comunión con el Absoluto es todavía más perceptible en las reuniones de Sat Yoga en las cuales confluye una vasta diversidad de personas que se integra en un magnífico despliegue de vida, digno de monarcas.
La iridiscencia del alma ilumina cada rincón de los aposentos de la comunidad de Sat Yoga. Por ejemplo, en la cocina de Radha donde potentes dosis de amor se vierten en festines culinarios que constituyen el cúlmen de las reuniones tipo satsang de Sat Yoga.
Asimismo, en las clases de redacción creativa -como resultado de la ingesta del Ágape de Amor Divino- los sentimientos se elevan como mariposas creando hermosos ramilletes de versos.
… flores, flores por doquier
El sonido de la risa del Amor;
Te adoro Madre-Padre-Amigo,
Por ti moriría como en la Pietá,
en tus regazos contemplando
el regreso a la Vida…
La palabra “mariposa” proviene de la expresión “Santa María posa”. La obra maestra de Miguel Ángel, la Pietá, muestra a María como el símbolo de eterna juventud y belleza de Amor incondicional que irradia de un estado de liberación alcanzable únicamente a través de la muerte del ego. La libertad eterna, la belleza y el amor son las calidades atribuídas a la mariposa y a todo aquel que posee el coraje para morfarse en mariposa humana.
Las flores son arregladas de forma armoniosa en el salón de meditación para celebrar las enseñanzas de Shunyamurti que -como la mariposa- apuntan hacia el Espíritu infinito e inmortal.
Los asistentes de Sat Yoga vienen desde casa o el extranjero y son entregados a la presencia de la sabiduría, el amor y la energía de un sabio viviente cuyo mensaje de esperanza derrama luz en sus corazones.
El camino de retorno al Espíritu está lleno de asombro y misterio que se reflejan en el Sueño Divino diurno y en la plenitud de los cielos nocturnos.
La vida genuina en el ashram es el crisol que unifica no sólo la raza humana sino que también toda su familia extendida: la naturaleza -incluso en sus formas más sutiles-.
EL ORBE-SHRAM
Para el sangha de Sat Yoga, las orbes residentes en Arunachala son una conmovedora adición al de por sí crisol de la comunidad.
*”Orbe-shram” es un término tomado de las enseñanzas de Shunyamurti.
La purificación mediante el amor atrae formas refinadas de existencia que son imperceptibles a través de los opacos y cerrados filtros del ego. Sin embargo, éstas etéreas orbes son fácilmente capturables por los lentes cristalinos de las cámaras digitales.
El sentirse intoxicado por el Amor Divino es un estado notable de conciencia observado por numerosos santos a través de las épocas. Santos-poetas sufíes como Rabia, Rumi y Hafiz han experimentado y escrito acerca del éxtasis de ebriedad Divina. En este estado supremo de ebriedad, entidades sutiles anteriormente inapreciables se tornan aparentes como serenos mensajeros que Dios envía para guiar al peregrino de nuevo a la Luz y Dicha Absoluta del Origen.
Seres de luz de distintas suertes son observados en el ashram de Sat Yoga en Arunachala, Costa Rica – desde etéreas orbes hasta posibles avistamientos de OVNIs.
Mientras que las enseñanzas impregnadas de Sabiduría fascinan a la mente-corazón, las orbes atraen a los sentidos, evocan emociones de asombro y ayudan al ser humano en el proceso de florecimiento de su expresión divina.
En cuanto a la naturaleza de las orbes, numerosas respuestas surgen. Algunos las ven como seres de una manifestación divina más sutil -a veces asociados con ángeles o entidades naturales- mientras que otros prefieren un enfoque más racional, un acercamiento científico que tiende a desechar el concepto de orbes como simples gotas de agua que se reflejan en los lentes de la cámara u otro fenómeno de ocurrencia causal.
Estos últimos corazones y mentes tienden a ignorar la majestad y júbilo del espíritu que estas imágenes provocan en los primeros.
Para los buscadores de la Verdad, el misterio de las orbes frecuentemente ayuda a sus conciencias en la empresa de perforar los velos de la ilusión y entrar a la realidad ilimitada de los milagros.
Para ellos, estas orbes son interpretadas como una versión de Hermes -mensajeros o guías enviados por el Absolute para asistir a las almas en el proceso de trascender el mundo tangible y viajar hacia el reino de la Luz-. Estas esferas luminosas se reúnen en Arunachala como guardas honoríficos y ayudantes guiadores de los Arjunas modernos del Bhagavad Gita en el Juego Divino.
Con cada viaje al ashram, la intensidad de estas radiantes orbes incrementa, como una metáfora del crecimiento de la conciencia del sangha. La armonía es el canto de los dioses y la conciencia humana es la partitura que los atrae al coro terrestre. La calidad de cada nota es medida por la luminosidad del sangha y la profundidad de su amor. Es nuestro reto descubrir la conexión entre nosotros y esas aparentemente invisibles pero poderosas y radiantes orbes.
Al deambular ciegamente por el mundo, olvidamos ver las maravillas que nos rodean y la sagrada majestad de Gaia. Ese espectáculo de luz montado por los dioses está fuera del alcance de las almas terrestres cuyas miradas están fijas en el suelo y no ven más allá de lo aparente.
Es hora de abrir los ojos del corazón para ver la luz que ahora explota donde antes sólo había oscuridad. Es tiempo de observar hacia adentro, profundizar más y más hasta que la Fuente de la Creación sea alcanzada. Con esta apertura visual, cualquier sentido de separación se desvanece. El ego se disipa como humo de una pira en el Ganges mientras que el alma que atestigua el milagro desde la rivera es ahora libre para regresar al Espíritu, liberada de las cadenas de la identificación corporal. Todo sufrimiento finaliza.
Las orbes orquestan una magnífica bienvenida al ashram de Sat Yoga. A través del portal de Vishnu, multitudes inundan el espacio para saludar a los futuros discípulos de Sat Yoga y animarlos a perseguir el camino de la Liberación.
Mediante el simple acto del hombre de elevar su propia conciencia, la Generosidad del Espíritu inherente en la Semilla de Dios alza vuelo. El jardín del Edén regresa:
Los cielos salvajemente muestran su alegría y los ángeles cantan sin cesar.
Las orbes son delicadas y preciosas criaturas. Tienden a tratar con espíritus similares (como las orquídeas),
las plantas de jazmín bajo el cielo de la noche,
y los bosques vibrantes.
Santo Tomas de Aquino definió a Dios como una esfera hiperdimensional cuya circunferencia no está en ningún lado mientras que su centro se encuentra en todo lado. Las esferas costarricenses precolombinas, la forma de una célula, una telaraña, las orbes y las huellas digitales humanas no son más que unos cuantos ejemplos de figuras esféricas que apuntan hacia la existencia de la Fuente de existencia que abarca todo.
El mito budista de la red de Indra nos otorga una punzante alegoría de la igualdad que subyace en todas las aparentemente distintas formas de vida que fueron expulsadas del Uno. De acuerdo a este Sutra Mahayana, la red comienza en el palacio celestial de Indra y se extiende hacia el infinito en todas direcciones. En los nódulos de la red, los hilos individuales se cruzan; entonces, la mezcla de la dualidad con la singularidad ocurre, creando así una perfecta gema que refleja todas las demás piedras de la red. Como las gemas individuales reflejan y contienen a todas las demás, afectan a cada entidad en el universo.
De igual forma que los hilos individuales de la red de Indra atan a las gemas de la tela cósmica, la conciencia colectiva se ata y limita al cuerpo al identificarse erróneamente con su organismo individual en vez del Todo que refleja. La elevación de la identificación de la conciencia del hilo separado hacia el nódulo requiere un ángulo de ascenso de 90 grados. Desde esa locación psíquico-espiritual más alta, la interconexión del todo regresa al Origen. La conciencia entonces se vierte al Vacío. En ese Vientre infinito que contiene la Plenitud, la sincronística danza del Cosmos que incluye a las orbes y demás seres se entiende como una manifestación del Ser Único.
Las orbes pueden ser también vistas como reflejos de las cualidades de Dios: belleza, pureza, benevolencia, bondad, amor y el Ser lleno de alegría…
En el momento en el que nos percatamos de las orbes en Arunachala, un miembro del sangha estaba de viaje en Colombia, visitando la subterránea Catedral de Sal de Zipaquirá, en las afueras de Bogotá. Si bien sus ojos no pudieron percibirlas, el lente de su cámara capturó la presencia de orbes luminosas en las partes más sagradas de la catedral.
Más allá de los confines del tiempo y el espacio, en la cueva del Corazón del Amor Divino, reside la sabiduría arquetípica. Ya sea en las cuevas sagradas de una mina de sal colombiana o en ashram de Sat Yoga en Arunachala, Costa Rica, el significado de la presencia de las orbes es consistente… Desde la muerte del ego simbolizada por la cruz, el Amor incondicional se eleva para convertirse en el combustible que impulsa la trascendencia. Las orbes arriban para ayudar en el proyecto de la liberación del hombre mientras que, a la vez, se alimentan del Amor que emana de tan puro proceso humano: su Salvación.
En los cielos está escrito los tiempos tumultosos que se avecinan. Frecuentemente se escucha la pregunta de qué sucederá al finalizar este ciclo cósmico. Shunyamurti responde que los poderosos cambios que están por venir ya son palpables para muchos. Éstos afectarán a los individuos de diversas maneras, dependiendo de la preparación de cada alma y su resonante locación en la red de Indra.
Shunyamurti dice que aquellos que perciben los próximos cambios mundiales como parte del nacimiento de una nueva conciencia unificada están preparados. A ellos les irá muy bien en comparación con aquellos que aún derivan su identificación de la separación de sus cuerpos y la mortalidad de sus individualidades.
En Arunachala, la comunidad espiritual de Sat Yoga está construyendo un Arca de Noé con el fin de sobrevivir a la inundación que se acerca. Las fuerzas de la naturaleza responderán a estos esfuerzos. La reunión de orbes en la tierra -sobre la cual se posa el ashram- vibra al nivel de energía transmitido por el sangha. A su vez, la notoria presencia de las orbes sirve para impulsar la voluntad de los yogis hacia la transformación y trascendencia del plano terrestre hacia dimensiones de realidad más elevadas.
Al igual que las semillas del algodoncillo que son arrancadas de la vaina de su madre planta y llevadas a la tierra mediante vehículos de viento para alimentar y embellecer la nueva generación de las orugas monarcas, aquellos individuos que estén dispuestos a morir a sus lazos biológicos y ser portados al mundo de luz podrán escoger regresar a esta tierra. Éstos se convierten en avatares que asisten en el nacimiento de un mundo más bello y nutritivo.
Cientos de formas de vida están desapareciendo del planeta cada día. Muchas otras están en peligro de extinción. En el ashram de Sat Yoga, grandes esfuerzos se están realizando para salvar a especies en peligro de extinción. Por ejemplo, las semillas del precioso y raro Roble Negro están germinando en el invernadero del ashram.
La labor de salvar al Roble Negro de las garras de la extinción son paralelas a la lucha yógica de salvar el alma y dar nacimiento al Espíritu. La tecnología psico-espiritual de Sat Yoga fue desarrollada para activar la semilla de Dios que permanece dormida en cada alma. El trabajo de recuperar la semilla de Dios empieza dentro de cada persona, a la vez que se acelera mediante la incursión en proyectos de karma yoga. El karma yoga transforma el servicio basado en el ego en un acto desinteresado de entrega que resuena y vibra a la misma frecuencia del Flujo Cósmico. 
Los Sat Yogis que se preparan para ser discípulos son como flores en ciernes que están a punto de florecer a su máximo potencial como seres de entrega desinteresada. A través de la asimilación de los más elevados rayos de conocimiento y el sacrificio de la rígida y limitada comprensión del ego, los Sat Yogis están cultivándose para convertirse en dadores en vez de recibidores. Como la flor para la abeja, el amor que emana de un centro purificado nutre a aquellos que lo visitan. Esta nueva potencia descubierta en el ser surge del yógico estado sáttvico de conciencia que puede ser utilizado para polinizar otras almas en brote. 
El trabajo de transformación psico-espiritual a menudo toma tiempo en enraizarse y manifestarse de forma visible, muy parecido a la formación de un bosque alimenticio de prema-cultura. Usualmente, una gran parte de tiempo y trabajo se dedica a la revitalización de la semilla en el nivel del substrato antes de que la activación comience a notarse en la superficie. No obstante, los frutos de las labores iniciales de repente se tornan tangibles y una nueva fuente de nutrición espiritual se hace disponible para todos aquellos que quieran disftrutar de ese maravilloso regalo.
Muchos están invitados a participar en el inicio de este Nuevo Amanecer. La comunidad espiritual de Sat Yoga en Arunachala, Costa Rica es parte del creciente número de centros cuyos miembros están escuchando el Llamado Divino y respondiendo al mismo.
Las clases y seminarios de meditación y guyana yoga (el yoga del conocimiento superior), al igual que las sesiones de trabajo individual preparan a los estudiantes de Sat Yoga para vivir en una comunidad Divina sin ego, un requerimiento para la creación de un verdadero ashram y una adecuada inserción al nuevo Sat Yuga.
La participación en los satsangs de Sat Yoga -reuniones tradicionales con el propósito de crear conciencia a través de la meditación y un intercambio sincero acerca de la unión con el Verdadero Ser- está creciendo con rapidez. Muchos amigos están asistiendo con el fin de unirse al proceso transformativo ofrecido por el Instituto Sat Yoga bajo el manto amoroso y radiantes vibraciones de sabios patronos como Sri Ramana Maharashi y
nuestro profesor viviente, Swami Shunyamurti.
Las almas viejas se están manifestando de forma cada vez más rápida en los jóvenes que son llamados al Instituto Sat Yoga,
al igual que las de los jóvenes de corazón en lo eterno, 
y las más inconspicuas formas de luz…
En Arunachala reside una gloriosa manifestación de la Lila de Dios. 
En su abrazo afectuoso, el ashram de Sat Yoga crece del Amor, Sabiduría y el subestimado trabajo de numerosos actores que trabajan tras bastidores.
El ashram de Sat Yoga es un Orbe-shram*:
Paz etérea,
Belleza y luz
Que apuntan al Origen,
Vientre del cual la Creación deriva
Y al cual es llamada.
“Todo es El,” Anandamayi Ma
Recuerda a los que han olvidado
La Fuente de existencia.
Desde el más grande hasta el más sutil de los signos
El irradia
Para guiarnos de vuelta
A través del sendero del asombro y la magia,
El amor por el Ser se hincha
Mientras que el lente del corazón se abre de par en par.
Miedo de qué, si todo es Amor que se manifiesta,
Baila, regocíjate, juega, canta, házlo orbe,
Celebración para la realeza de linaje celestial.
El ashram es un Orbe-shram
donde los Mahatmas vienen
Para recordar, disolverse
Y ser guiados
Al Om-Origen,
Tornándose una vez más
Portadores de la Semilla de Dios
Regresando a lo largo del planeta
Seámosle fiel a la Fuerza Divina para el advenimiento de un Nuevo Amanecer… Prema para todos, ña
Om, Shanti, Shanti, Shanti













































