Nuestro director: Shunyamurti
Shunyamurti es el fundador y el director de investigación del Instituto Sat Yoga, con oficinas centrales en Costa Rica. La misión del instituto es acelerar la transformación de la consciencia humana y contribuir al renacimiento cultural y espiritual que se está fermentando ahora en nuestro planeta. Shunyamurti fue llamado a hacer tal esfuerzo como resultado de su propio trabajo interior que lo ha llevado a conectarse con la fuente total de consciencia.
El camino espiritual de Shunyamurti ha sido variado y profundo. Ha incluido muchos años de entrenamiento yóguico, en diversas formas de Yoga, incluyendo cinco años de práctica intensiva de Ashtanga Yoga clásica seguido por diez años de entrenamiento formal en Raja Yoga en una orden monástica, y muchos años de práctica meditativa en diferentes tradiciones espirituales. También ha estudiado profundamente muchas disciplinas de transformación, desde chamanismo a escuelas de psicología y psicoanálisis.
Sus experiencias espirituales comenzaron temprano en su vida, con un interés en escribir poesía. La práctica de la búsqueda interna para descubrir palabras que expresaran su más íntimo sentido de ser le llevó a la auto-iniciación sincrónica de la práctica de la meditación. Pronto el interés en poemas fue reemplazado por una fascinación con la fuente misma de la inteligencia y el sentimiento. Esto culminó en la realización mística de la presencia de Dios.
A esto le siguió un estudio sistemático sobre religión. Trabajó con un profesor de Kabbalah y aprendió otras maneras de plegaria contemplativa. Luego fue influenciado por el Cristianismo esotérico y Sufismo hacia la Consciencia de Dios. Vivió en contacto con la Presencia Divina. Luego de iniciar la universidad, enfrentó el problema de cómo responder al servicio militar, y su consciencia no le permitió el uso de violencia. Descubrió los escritos de Gandhi y comenzó un estudio profundo de las raíces de la agresión en el alma humana, empezando con la suya. Luego de tomar el voto yóguico de ahimsa, estudió varias maneras de transformar la energía destructiva en poder creativo. Esto lo llevó a la práctica de varias artes marciales por varios años, incluyendo judo y aikido, kung fu y tai chi, como medios meditativos de canalizar energías agresivas a una fuerza de paz. Esto lo condujo hacia el estudio del Zen y luego a otras formas de Budismo y Taoísmo, pensamiento y práctica.
Durante ese periodo, Shunyamurti también experimentó con enteógenos, descubriendo tanto el poder como las limitaciones de sustancias botánicas y químicas para abrir las puertas de la percepción. Estudió con varios profesores chamánicos muchas formas nativas de adquirir poderes de la naturaleza y entrar en estados paranormales para sanación, comunión con seres superiores y éxtasis profundo de sabiduría. Experimentó con ayunos, y descubrió otro portal hacia el infinito que abrió hacia ayunos más extensos de cuarenta días y más, y entendió el componente interno biológico de la producción de soma, el néctar divino de gozo, en el cerebro humano.
Toda su educación espiritual informal agregó dimensiones de entendimiento a lo que estaba aprendiendo en su educación formal, enfocada en el campo de la filosofía, el teatro y las ciencias políticas. Posteriormente, obtuvo un título de abogado. Pero su llamado espiritual le llevó a una misión que resultó en una decisiva experiencia fuera-del-cuerpo, una ascensión que determinó el curso de su vida lejos de la práctica del derecho y totalmente dentro de la vida yóguica mística, y entrenamiento avanzado para convertirse en un guía espiritual.
Guiado por el poder superior a un ashram en la India, entró en la práctica constante de “recordar” a Dios. Como consecuencia, encuentros con el Absoluto aún más extraordinarios y más catastróficos para el ego siguieron. En el ashram, generalmente se le pedía ayuda y consejo, y en diálogo profundo con sus compañeros yoguis, entendió lo que todavía necesitaba aprender para liberar sus nudos kármicos y cumplir su propio destino. Volvió a los Estados Unidos a estudiar hipnoterapia; seguidamente abrió una práctica privada. Al mismo tiempo, cursó un programa de doctorado en psicología, y empezó a estudiar rigurosamente análisis Jungiano y otras formas de teoría transpersonal. Su práctica meditativa fue profundizando, extáticas olas de kundalini ocurrían a menudo, momentos de éxtasis donde el tiempo se detiene y la eternidad se manifiesta. La Consciencia comenzó a saturarse continuamente con la realización de la no dualidad.
Shunyamurti se volvió un serio estudiante de los sueños y sintomatología, lo que le llevó al estudio del psicoanálisis freudiano, especialmente de las tendencias lacanianas y otras tendencias postmodernas, lo cuál lo condujo a un estudio más profundo de la filosofía occidental—desde Pitágoras y los pre-socráticos hasta los neo-platónicos de la Antigua Grecia, hasta los pensadores medievales como Nicolás de Cusa, Tomás de Aquino, Meister Eckhart y otros, incluyendo el campo de la alquimia, los fundadores del pensamiento moderno incluyendo a Descartes, Spinoza, Hegel, y Schelling, hasta los teóricos contemporáneos de fenomenología, herméticos, deconstruccionistas y post estructuralistas.
Estudió lógica, lenguaje, semiótica y ciencias como la física quántica, lo que le brindó un mayor número de niveles de conocimiento simbólicos para entender su propia inmersión en la supraconsciencia. Pudo sintetizar su realización de Advaita, la verdad final de la no dualidad, con la naturaleza fragmentada de la consciencia del ego, y por lo tanto ser capaz de guiar a otros a completar la purificación del inconsciente, y atravesar sus fantasmas para realizar el Uno más allá del horizonte del ego.
La nada absoluta de potencialidad transfinita, llamada por Spinoza Natura Naturans, se reunió palpablemente con las formas del plano fenomenal, Natura Naturata. Shunyamurti reconoció esto como la intención original de la práctica del Yoga, y reconstituyó el Yoga en una fundación conceptual que fuera más coherente dentro de la mente moderna occidental. Seguidamente refinó su propuesta, la cual se vino a llamar Sat Yoga (que significa la unión con el Fondo del Ser), volviéndose más y más adepto como sanador y maestro, y un removedor de obstáculos para aquellos en el camino espiritual. Un gran y único cuerpo de conocimiento superior se fue acumulando, listo para ser diseminado para el beneficio de otros buscadores.
Antes de mudarse Costa Rica, Shunyamurti mantuvo una floreciente práctica privada como sanador transformacional en California por más de veinte años, integrando los efectos sanadores de la presencia unificadora con modalidades tales como hipnoterapia, psicoanálisis, propuestas de sistemas familiares, gestalt, trabajo jungiano y transpersonal, además de varias formas de trabajo en el cuerpo y transmisión de energía kundalini. Se conecta siempre con la presencia resonante de Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj como sus maestros más cercanos, por quienes siente la más profunda reverencia.
En 2001, Shunyamurti recibió otra visión, de construir un “arca” para sobrevivir los cataclismos de un mundo en caos. El Instituto Sat Yoga fue diseñado para ser una escuela espiritual avanzada y finalmente una eco-comunidad creativa auto-sostenible que pueda servir como un medio de transición para llevar a los humanos desde el estado presente de la consciencia-del-ego hacia el próximo estado, el de la total Realización-del–Ser y la reintegración con la Inteligencia Cósmica.
Él visualizó que Costa Rica se volvería un gran centro de la nueva cultura de paz. Entonces el Instituto Sat Yoga fue concebido.
Shunyamurti sirve actualmente como guía espiritual, director de retiros y maestro, y está a cargo de la creación de una comunidad espiritual, aunada a su continua y avanzada investigación en las ciencias yóguicas. Puede ser contactado a través de la página web del Instituto: www.institutosatyoga.org. El Instituto Sat Yoga ofrece actualmente entrenamiento psico-espiritual y acepta voluntarios sinceros que busquen la oportunidad de entrar a un proceso intensivo de Realización-del-Ser.